Allí

en

Por el sendero de las ilusiones no sentidas,
en el camino sin recorrer,
allí, donde tus pies por primera vez
rozan la hierba y la arena,
del cálido murmullo del dolor,
sendero de saberes lejanos, ajenos, engendrados.
Borrados por tu sentir aéreo,
por tu volar nocturno,
de libertad, del deseo eterno, del saber,
devoradora de los placeres prohibidos,
allí, donde se derrama la vida,
el sendero alejado donde habita el gemido.
Donde se pierde la esperanza,
del infausto destino siempre escogido.
Recorre mis pasos
por el camino labrado, allí te espero…
Silencioso deseo, libertario y sublime…
De las angustias recobradas,
de la dignidad elevada.
Dí nuevamente su nombre,
y arrástrame por las eternas encrucijadas,
pronuncia su nombre y muéstrame
el verdadero sendero de la luz.

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