E-learning como clave para el desarrollo

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Entrevista a Monika Weber-Fahr (World Bank Institute)

Entre el 50 y 60 por ciento de las actividades formativas del Banco Mundial se realiza en forma virtual o por medio de videoconferencias. Para el organismo multilateral resulta esencial contar con herramientas que provean ambientes dinámicos, espacios colaborativos y áreas de interacción, a fin de compartir experiencias y distribuir conocimiento. (Especial desde Berlín) Entrevistamos a la especialista en management y estrategia organizacional, Monika Weber-Fahr, quien aconseja al Banco Mundial sobre el potencial de las herramientas multimedia con el objetivo de aplicarlas al trabajo que este organismo realiza en los países en vías de desarrollo.

Como Directora de la Red Global de Aprendizaje para el Desarrollo (GDLN) y la División Multimedia del World Bank Institute (WBI), la responsabilidad de Weber-Fahr es encontrar la solución multimedia apropiada para el trabajo del banco y facilitar la colaboración con sus socios alrededor del mundo, en la aplicación de implementaciones de e-learning y videoconferencias.

La Red Global de Aprendizaje para el Desarrollo (GDLN) es una asociación global de centros de aprendizaje que ofrecen el uso de las más avanzadas tecnologías de información y comunicación para conectar a personas que trabajan en pos del desenvolvimiento global en todo el mundo. Mediante la aplicación de herramientas y servicios desarrollados en el área del aprendizaje a distancia, los afiliados a GDLN permiten que organizaciones e individuos de todo el mundo se puedan comunicar, intercambiar conocimientos y aprender de las experiencias mutuas de una manera oportuna y eficaz en función de los costos.

Weber-Fahr fue speaker de Online Educa Berlín 2006, la principal conferencia sobre e-learning que todos los años reúne -a fines de noviembre- a más de dos mil personas de todo el mundo.

ELAL: La educación es uno de los factores más importantes para el desarrollo de las naciones. ¿Cuál es papel del e-learning en las diversas actividades que desarrolla el World Bank Institute?

Weber-Fahr: El WBI comenzó a implementar soluciones de formación virtual hace aproximadamente 10 años. Inicialmente las utilizó en programas piloto, y recién durante los últimos cuatro o cinco años comenzó a aprovechar la modalidad en forma sistemática. Cada vez más, el Instituto está intentando mezclar y combinar los diferentes medios de distribución del conocimiento. Así vemos como el e-learning tradicional crece junto a soluciones de videoconferencia, en respuestas combinadas a las necesidades formación, aunque el verdadero “blending learning” todavía no está suficientemente extendido.

En término de números, entre el 50 y 60 por ciento de las actividades formativas del World Bank Institute se realizan en forma virtual o por medio de videoconferencias.

Concretamente, las herramientas de e-learning que estamos utilizando son: portales interactivos, plataformas LMS, bibliotecas digitales, repositorios de webcast en línea, CD ROM y DVD. Todos estos recursos juegan un papel estratégico para nuestro trabajo, ya que se dirigen a colegas que residen a lo largo y ancho del mundo en vías de desarrollo, separados por enormes distancias geográficas. La importancia central de este esfuerzo reside en el hecho de que estas personas necesitan compartir conocimientos y experiencias con el resto de sus pares, en otros países. Por ello es imprescindible trabajar con herramientas que provean ambientes dinámicos, espacios colaborativos y áreas de fuerte interacción.

Como el acceso a Internet está aumentando en los países en vías de desarrollo, el e-learning representa para el World Bank Institute la posibilidad de diseminar y compartir nuestro conocimiento más ampliamente. En 2006, por ejemplo, la cantidad de contenidos bajados virtualmente por nuestros usuarios ya alcanza los 2.1 Terabytes, el equivalente a 700 millones de páginas tamaño A3 de texto. Incluso, de las 160 mil personas que acceden a nuestro sitio por mes, 60 mil vuelven recurrentemente.

De todos modos, el trabajo del Instituto del Banco Mundial representa sólo un pedazo muy pequeño del cuadro general de educación para el desarrollo. Nosotros simplemente nos enfocamos en los tomadores de decisión y los llamados “agentes de cambio”. Un área en la que hay un claro papel para el e-learning, cuya relevancia en las naciones en vías de desarrollo está creciendo muy fuerte a niveles masivos, impulsada más por los usuarios individuales que por las instituciones. En el mundo desarrollado, en cambio, la situación se plantea a la inversa, ya que la utilización de la formación virtual está incentivada desde las universidades, las empresas u otros sectores.

ELAL: ¿El rápido crecimiento que las tecnologías de la información están experimentando en casi todos sectores sociales afectó el trabajo en el área de desarrollo?

Weber-Fahr: Sí y no. En la mayoría de los sectores, la aplicación de la tecnología, particularmente de las soluciones web, ha cambiado críticamente la manera en que el desarrollo puede acercarse a las comunidades. Las agencias de desarrollo están trabajando con realidades diferentes en lo que se refiere a la accesibilidad, escalabilidad y transparencia; con una creciente disponibilidad de recursos virtuales de aprendizaje y distribución del conocimiento, en áreas como educación, salud, desarrollo del sector privado e infraestructura. El World Bank Group ha invertido más de 3 mil millones de dólares en el campo de las TIC durante los últimos cinco años.

Pero también hay que señalar que muchas organizaciones y agencias que trabajan temas de desarrollo están a menudo algo retrasadas en la utilización de soluciones de e-learning y otras aplicaciones, que harían más eficaz y eficiente su provisión de asistencia y asesoramiento. Pocas agencias tienen “estrategias tecnológicas” y son aún menos las que están usando las TIC para incentivar la comunicación y el aprendizaje, aprovechando todo el potencial de las mismas (más allá de dar a sus empleados e-mails y acceso a Internet).

Entre las agencias de desarrollo, la alfabetización digital es probablemente más alta que en las tiendas locales de comestibles, pero quizás algo menor que en la mayoría de las empresas internacionales competitivas, y ciertamente más baja que en algunas de las empresas más avanzadas e innovadoras que operan en los mismos países en vías de desarrollo en donde ellas están localizadas.

ELAL: ¿Cómo puede la tecnología apoyar el trabajo de desarrollo?

Weber-Fahr: Uno de los principios más importantes en el ámbito del desarrollo es que para reducir la pobreza eficazmente, las personas deben aprender a ayudarse.

En muchos casos, esto ha sido posible cuando las personas aprendieron a usar informalmente la tecnología -algunos para mejorar sus vidas, otros para satisfacer sus necesidades locales-. En varios casos, las acciones e inversiones vinculadas a este sector fueron precedidas por actividades formativas presenciales, virtuales o por medio de videoconferencias. La velocidad que adquirió el e-learning en los países en vías de desarrollo, no necesariamente se logró a través de sistemas de aprendizaje formal, apoyados por grandes organizaciones, sino a través de los pequeños pasos autodidactas.

Hay situaciones en las que la tecnología web está ayudando a reducir la pobreza y estimular el crecimiento económico, mejorando el flujo de información y permitiéndole a los pobres tomar decisiones con mayor criterio y conocimiento. Por ejemplo, los kioscos virtuales E-Chaupal han ayudado a los lugareños de centenares de comunidades de la India a comercializar sus productos sin depender de los intermediarios. Por otra parte, un programa de computadoras interactivas que se está implementando en Tanzania permite que los granjeros de este país compartan y manejen sus escasos suministros de agua.

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