Factores críticos en los programas de educación a distancia

Autor: Gabriela Sacco

La tecnología, los docentes y las características de los alumnos, bajo la lupa.

La utilización de tecnologías y en particular la utilización de Internet ha significado un gran avance y sobre todo un gran desafío para las instituciones educativas y en general aquellas organizaciones relacionadas con la formación y la educación, abriendo las puertas a la posibilidad de llegar a un mayor numero de alumnos y satisfacer las necesidades e intereses de la mayor cantidad de personas. Sin embargo, si la intención es utilizar al máximo las facilidades tecnológicas disponibles no es posible dejar de lado las consideraciones necesarias para lograr procesos de enseñanza – aprendizaje exitosos en este nuevo entorno. Educación online: ¿Sólo se trata de utilizar Internet?

“La tecnología ha cambiado dramáticamente el modo en que aprendemos, trabajamos, vivimos y pensamos”, estas palabras son utilizadas por Michael Marquardt y Greg Kearsley en su libro Technology Based Learning publicado en el año 1999. Ciertamente, la utilización de tecnologías de la información ha causado gran entusiasmo en las instituciones educativas tanto en el área de educación superior como fuera de ella. Sobre todo la rápida expansión de la utilización de Internet, la necesidad de alcanzar mayores números de población estudiantil y cubrir rangos más amplios de necesidades e intereses sumados a presupuestos restringidos han resultado en un gran incentivo para las instituciones educativas a la hora de abordar la educación a distancia basada en medios electrónicos y en particular, los programas online.

Convendría comenzar estableciendo a qué nos referimos al hablar de aprendizaje online. El aprendizaje online es una forma de educación a distancia basada en la utilización de Internet. El aprendizaje online va más allá del aprendizaje basado en tecnología dado que hace un uso exhaustivo y combinado de Internet así como de otras tecnologías digitales. El aprendizaje online debe permitir el acceso de los alumnos a los materiales de aprendizaje desde cualquier lugar y en cualquier momento, debe facilitar la comunicación entre los estudiantes y entre los estudiantes y el staff académico y administrativo de la institución, debe permitir el trabajo y aprendizaje colaborativo entre los estudiantes y entre los estudiantes y staff académico, debe permitir la evaluación de los alumnos y debe proveer a los alumnos de soporte tanto académico como administrativo.

Desde el punto de vista de los avances tecnológicos, difícilmente podamos decir que existen restricciones tecnológicas para incluir determinadas características en los programas online. Sin embargo, las restricciones tecnológicas quizá más significativas no provengan de la tecnología disponible para ser utilizada sino desde el acceso que a esa tecnología tendrán los alumnos. Atravesamos entonces uno de los primeros factores críticos para la implementación de programas de educación o capacitación mediante la modalidad online y es la correcta evaluación de lo apropiado de la tecnología que utilizaremos para el perfil de alumnos al que se pretenda llegar. Tal como explican Marquardt y Kearsley, la selección de la tecnología que se utilizará deberá considerar por lo menos el perfil demográfico, socio-económico y educativo de los potenciales alumnos. Es justamente esta información la que permitirá determinar el nivel de complejidad tecnológica que será apropiado utilizar en primera instancia o la eventual necesidad de complementar los programas online con algún otro tipo de tecnología de distribución.

Una vez analizadas las cuestiones de accesibilidad tecnológica, podremos pasar a analizar otro de los factores críticos relacionados con los programas online: las características de los instructores. Collis, explica que no es la tecnología sino la implementación instruccional de la tecnología lo que determina la efectividad de la utilización de tecnologías para la enseñanza (Collis, 1995). En la modalidad online los instructores o los docentes-tutores siguen jugando un rol fundamental para el éxito. Citando las palabras del Prof. David Merrill de la Universidad Estatal de Utah, ‘si no se provee de las posibilidades de práctica adecuadas, si no se tiene una estructura de conocimiento apropiada, si no se guía a los alumnos adecuadamente, las personas simplemente no aprenden’. Aunque en apariencia simples, las palabras de Merril traen al escenario un buen numero de factores fundamentales para los programas online. Dentro de estos factores se encuentra la necesidad de que los docentes tutores o los instructores tengan una actitud positiva hacia la tecnología y hacia la modalidad misma que están utilizando. En segundo lugar, la necesidad de que los docentes-tutores o los instructores posean estilos de enseñanza adecuados a la modalidad. Bien sabemos aquellos que nos hemos visto involucrados en la implementación y desarrollo de programas bajo modalidad online que un excelente docente en la modalidad presencial puede o no resultar un excelente docente al momento de dictar un programa online.

Uno de los mayores motivos de preocupación como fuente de deserción en los programas a distancia y, dentro de ellos, en los programas bajo modalidad online es el sentimiento de ‘soledad’ de los alumnos. Los alumnos en la modalidad online ya no tienen acceso al ámbito del aula en el que podrán interaccionar con el docente. Para suplantar esta ‘carencia’, los docentes – tutores o instructores a cargo de los programas online deberán adoptar estilos de enseñanza interactivos que promuevan la interacción entre los mismos alumnos y entre los alumnos y los docentes. Se trata entonces de que los docentes adopten estilos de enseñanza que se adecuen a este nuevo entorno de aprendizaje que, como ya sabemos, difiere ampliamente del entorno tradicional en el que docentes y alumnos interaccionan en un entorno áulico controlado.

Luego de haber abordado en forma sucinta dos factores críticos en los programas bajo modalidad online: la tecnología y las características de los docentes aún nos resta un tercer factor critico a mencionar y este es las características de los estudiantes. Si bien ya se ha dicho en párrafos anteriores que el perfil demográfico, socio-económico y educativo de los potenciales alumnos es fundamental al decidir sobre la implementación de un programa online, es importante no olvidar que los modelos aplicados en otros países, regiones o culturas pueden no resultar adecuados en nuestro contexto. Si una ventaja nos provee el uso de tecnologías es por cierto la posibilidad de adaptar los programas de educación y formación a las necesidades, intereses, realidades y características de nuestros alumnos, nuestros docentes, nuestras instituciones educativas u organizaciones, nuestros países y nuestras regiones.

Referencias:
-Collis, B. (1995) ‘Anticipating the impact of multimedia in education: lessons from the literature’, Computers in Adult Education and Training, Vol.2, No.2.
-Marquardt y Kearsley (1999), Technology Based Learning, ASTD, U.S.A.

*V.O. & Assoc. Education and Training Consultants

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