Redespertar

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Para: Maira M. Correa Parodi, en su cumpleaños del 2015.

Ha despertado esta tierra, de los colores incandescentes, danzantes y de los aromas dulces; es el sabor del mar, del vértigo y la ansiedad.

Ha despertado abrazada por las brisas sedosas y en ocasiones violentas. La misma que desde el confín levanta y arrastra el polvo dejado por los dioses milenarios.

En sus pliegues extensiones vivas de su misma piel, las que acariciadas irreductiblemente por la voluntad de Ariel, domina sin querer elementos y elementales.

Y las olas hechas de suspiros, de aire, de agua, de luz y deseo.

Y las arenas que giran y retuercen, que se rehacen ante las sombras y las huellas. Las arenas eternas desde el confín de las estrellas, deseosas de tu presencia han estado.

Renacen las rocas ahora hechas de verdor, al sentir el roce de tus pies. Renacen ahora cinco suspiros, resurrección perpetua del jazmín.

Renace la tormenta y la tempestad, sabio refugio de la justicia y lealtad, balanza de lo aquello natural y de la prospera esperanza.

Renace la trama tejida en los sueños, hecha de lluvia, hecha de aromas clamorosos nacida de la tierra amada.

Renace la felicidad, transportada por la brisa, allí en el último lugar, donde las arenas se confunden y la tierra deja de ser tierra para hacerse mar.

Renace el errante, hecho de canciones, que de tu boca brota el nombre que se hace eternidad.

Ha despertado como ciclo perpetuo, el ser; más allá de los límites de la piel, ha renacido la belleza indefinible, hoy nuevamente el universo que se alcanza con tu mirada, aquella que llega con tus ojos abiertos y con tus párpados cerrados.

Hoy renace tu nombre hecho voluntad, hecho ilusión, hecho trama que teje el destino, que se teje a si misma.

Hoy renaces en mi mente hecha plegarias, hecha de aliento transformador, hecha del clamor y del anhelo del cautivo.

En tu renacer es el ciclo hecho espiral, del que sólo lo valioso ha de repetirse en el eterno retorno.

Desde este lugar alejado del todo, invadido de nada, te observo, y suspiro tu nombre mientras se dibuja una sonrisa… Esa misma sonrisa.

 iam@arthecrow.org

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