A Marlen Manchego

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Marlen, hace tanto que no te escribo y ahora que lo hago no se por donde empezar, han pasado tantos meses sin saber de ti, han pasado tantas noches de suspiros y recuerdos, de demonios y tormentas, han pasado en silencio, en un solo respirar, y las emociones han pasado por todos los estados, mi conciencia se ha perdido dentro del mismo inconsciente y ahora en un instante he vuelto a despertar.

No ha bastado contar las horas para saber que ya son suficientes, debo dejar de pensarte, no han bastado las lágrimas para dejar de regar al camino de tu recuerdo, no han sido suficientes las palabras al viento para intentar encontrar tu eco, nada ha sido suficiente para reencontrarte, no han sido suficientes las maldiciones y los conjuros, no han bastado las noches de recuerdos, nada es suficiente para evadir o persuadir a mi mente en relación con tu existencia.

Me he torturado más de lo imaginable, como para no olvidarte, me he lastimado lo incontable como para aniquilar cualquier deseo, he matado poco a poco el sentido y las sensaciones.

He aprendido a hacer daño. A disfrutar haciéndolo, a reír de las lágrimas de los demás; – supongo que no debe ser difícil de entender– he vivido rápido, deseando alejarme de tu recuerdo, pero aun no lo consigo, esperaré entonces tu deceso, tal vez sea más rápido que el mio, porque el deseo de desaparecer se ha hecho cada día más lejano, más difícil, más extraño, no por tenerlo presente en cada momento, sino porque siento que el momento se esta alejando de mis manos, he perdido el control de algunos de mis actos, y por ello sigo distante de la realidad, el significante se ha perdido, su recuerdo se ha escondido y no importa si no se vuelve a encontrar.

Así, mis palabras en medio del resucitar el instante de tu partida, me han hecho invocar de nuevo lo que deseo para ti: deseo liberarme de las ataduras que me has dado, deseo que el reflejo de mi llanto are tus mejillas y lo que he vivido ahora espero que lo sientas. Espero que la luna te torture en las noches de insomnio que no te dejaran. Espero que las estrellas se nieguen a brillar para que recuerdes la soledad. Deseo que el agua que toca tu cuerpo se convierta en el recuerdo del río que nunca quisiste atravesar.

Conjuro tu cuerpo, para que sientas mi presencia en medio del calor de otro y tu voz para que busque mi nombre en la oscuridad. Conjuro tus recuerdos, para que jamás se borren. Conjuro tu risa, para que te ahogues en ella, para que no finjas más.

Invoco el dolor en tus labios para que emanen sangre y ardor, deseo que tus caricias se hagan fuego en un mundo sin aire. Conjuro tus sueños, que no serán jamás los mismos. Conjuro tus deseos para que nunca abandones lo material, para que jamás encuentres la paz.

Invoco tu maldad para que entiendas lo que eres. Invoco tu pasado para que jamás se aleje de ti; te regreso las maldiciones que arranque de tu alma, te regreso el dolor que has sembrado, deseo que te ahogues en las lágrimas que inundaron mi camino y te sumerjas en el dolor de quienes te aman.

Que tu sangre nunca corra por el mundo, que tu cuerpo se pierda en el olvido, que tus palabras se hagan polvo que jamás regresara el viento, que tus deseos se hagan soga, que tus lágrimas se conviertan en verdad, que tus canciones te asfixien en la boca de los demás.

Invoco el deseo reprimido que despierte ante tus ojos, para que veas lo que eres, invoco a tu alma para que se aleje de ti y se pierda en el abismo de las sombras, que la maldad se encarne entre tus entrañas y devore lo que dejé allí.

Que la venganza se apodere de los tuyos, que la maldad se refleje en lo que tocas, que el lobo siga tu camino, que tu rastro se haga azufre y que las piedras se alejen de tus pies, invoco tus quejidos de placer para que susurren lo que mas odias.

Que el amor de los tuyos se pierda con tus actos, que sus miradas te recuerden lo que ya no seras, que la luz se oscurezca cuando sonrías, que los demonios te persigan, te acaricien y te tomen.

Invoco tus pesadillas para que me lleven a ellas, invoco al viento para que arrastre tu aroma a un mundo sin sentidos, que los dioses te olviden, que el silencio se apodere de lo que quede y que tu recuerdo deje de existir.

Libero mi alma para que no se pudra entre tus manos, libero tu alma para que se pierda en el abismo, al mismo de donde hoy he resurgido, para recordarte que yo jamás olvido, jamás perdono.

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