Gilgamesh O la angustia por la muerte (poema babilonio)

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Silva C, Jorge. Gilgamesh o la angustia por la muerte: poema babilonio, traducción directa del acadio, introducción y notas de Jorge Silva Castillo, 4a edición corregida 2000. México, D.F.: El Colegio de México, Centro de estudios de Asia y África, 4a reimpresión,2006. Páginas 230, ISBN 9681209478

Por: Jimmy Efraín Morales Roa

Para muchas personas el poema de Gilgamesh es considerado como la obra literaria más importante de la cultura Mesopotámica y en si, de las antiguas civilizaciones, no solo por ser llevado de la tradición oral a la escritura, sino por la vigencia y perpetuidad de su historia y el reflejo de las más profundas debilidades humanas, Así llega a nosotros esta nueva versión que hace parte del programa de traducción al español de fuentes para el estudio de Asia y África, realizado por el Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México, con el apoyo del Fondo Internacional para la Promoción de la Cultura de la UNESCO, directamente traducido de la versión acadia al español.

Este libro se divide en dos grandes partes, una primera, en la que se describe como el poema de Gilgamesh hace parte de la más importante historia de la literatura mesopotámica, guiándonos a través de sus fuentes escritas en tablillas cuneiformes, la presencia del héroe como personaje no solamente épico, sino histórico, ubicándolo como el quinto rey de Uruk hacia el año 2650 antes de nuestra era y, una segunda parte en la que hace una transcripción del poema, combinando tanto las traducciones existentes, como las realizadas por el autor directamente del acadio.

La versión más antigua conocida del poema de Gilgamesh se data 668 al 627 antes de nuestra era, este texto aunque mutilado fue encontrado en las ruinas de Nínive y es sin duda la versión más completa de la que se tiene conocimiento, consta de doce tablillas y fue transcrita bajo el reinado de Asurbanipal, adicionalmente se han encontrado algunos fragmentos de diversa importancia en otros sitios del actual territorio de Iraq, conocidos por los nombres de Uruk, Babilonia, Tell Harmal, Ninrud y Assur.

La composición literaria del poema de Gilgamesh le es atribuida a un sacerdote babilonio llamado Sin-leqi-unninni, la cual se reprodujo con gran fidelidad durante los siglos siguientes, trascendiendo las fronteras de la misma Mesopotamia, se han encontrado fragmentos del poema en sitios tan alejados como Palestina, el norte de Siria, e incluso en Anatolia central, a esta obra se refiere como la versión estándar o paleobabilónica.

El poema es una historia épica donde se recogen las tradiciones sumerias de diferentes épocas, es una obra dinámica que se adapta a las tradiciones, costumbres y mitos de los mesopotámicos, cuya singularidad al rededor de la muerte, se ve reflejada como un descenso a los infiernos, suerte dela cual ni los dioses pueden escapar y mas aún un héroe divinizado, dos tercios dios y uno humano, se enmarca así la angustia por la muerte, tanto en el plano físico como en el cultural, aquel en el que el recuerdo equivale a la inmortalidad.
La estructura del poema acadio puede incluso implicar el reconocimiento de una nueva obra literaria, se encuentra estructurada en once tablillas perfectamente organizadas y equilibradas, en las que previamente se enmarca una descripción detallada de los personajes, permitiendo así situarlos no sólo dentro de la historia épica, sino también en el marco y referente histórico.

El poema narra las dos grandes aventuras de Gilgamesh la Expedición al bosque de los Cedros y El combate contra el Toro del Cielo, en los que se muestra la incapacidad del ser humano por trascender y las dificultades por encontrar la inmortalidad, estas son tales, que termina sumergido en un drama existencial, el valor del ser humano no es suficiente para enfrentar el angustiante temor por la muerte, esa muerte revelada a través del olvido.

Así se presenta a Gilgamesh en una primera parte del poema como un tirano, en la medida que hace su voluntad por encima de cualquier norma moral, haciéndose de esta forma insoportable para la vida de sus súbditos, Gilgamesh por su condición divina marca entonces una preocupación al rededor del orden natural del universo, este se encuentra falta de equilibrio, por lo que ante el clamor de los seres humanos, la diosa madre Mab (‘la grande’ en sumerio) o Aruru, diosa que interviene en la creación de la humanidad, decide crear a Enkidú, un ser salvaje que habita las montañas pero que en realidad se encuentra en comunión con la naturaleza, denotado como engendro de la soledad, no es mas que un ser alejado de cualquier condición y deseo humano, por lo que ante la tiranía de Gilgamesh, Uruk encontrara el equilibrio y por ende la tranquilidad anhelada.

Enkidú encontrara su espacio entre los humanos a través de sus pasiones, comprenderá el significado de la humanidad mediante las artes del amor de una prostituta sagrada Shámhat, quien le deja ver su lado humano y con ello una ruptura entre los salvaje y lo civilizado.

El encuentro entre Gilgamesh y Enkidú no es un enfrentamiento, es un reconocimiento entre iguales, no es el reconocimiento del otro como fuerza contraria, es mi otro yo como complemento y equilibrio de lo que soy. Así este encuentro transforma el comportamiento de estos dos héroes, haciéndolos uno.

De la primera aventura la Expedición al bosque de los Cedros custodiado por un terrorífico monstruo, los héroes salen victoriosos y regresan a Uruk bañados en eterna gloria, la soberbia nubla el juicio de Gilgamesh hasta el punto de negarse a los encantos de la misma diosa del amor Ishtar, este desprecio provoca la mayor de las retaliaciones, instando a Anu padre de los dioses la creación de un Toro del Cielo, quien sera el encargado de castigar a Gilgamesh por su insolencia.

En este punto, parte la segunda aventura, El combate contra el Toro del Cielo, en el que Gilgamesh con la ayuda de Enkidú derrotan a este oponente creado por los dioses, el Toro del Cielo es vencido, de esta forma es desatada la más incontrolable furia divina, en la que se han desafiado el orden natural del universo, los dioses así se encuentran ante su más gran afrenta, por lo que Enlil caudillo de los dioses decreta la muerte de Enkidú.

El destino de Enkidú se ha escrito con un final lleno de enfermedad dolor y sufrimiento, Gilgamesh quien es testigo de todo este camino hasta la muerte de su amigo, sufre en carne propia la perdida y encuentra algo aún mas doloroso, el reconocimiento de su mortalidad, esta angustia existencial lanza a nuestro héroe a un viaje hasta el mismo fin del mundo en búsqueda de Utanapíshtim héroe del diluvio y único humano en alcanzar la vida eterna, en conseguir la inmortalidad.

Al encontrar Gilgamesh al héroe del diluvio este le explica que el poder humano por naturaleza es limitado, intrascendente y ante todo mortal, le narra entonces su épica travesía, para guiarle en el conocimiento de la humanidad le somete a una prueba en la que no debe dormir por seis días y siete noches, pero Gilgamesh no supera la prueba, aún así le es revelado el secreto de la eterna juventud, este se encuentra en una planta en una planta en el fondo del abismo de las aguas subterráneas.

Tras conseguir la planta poseedora del secreto de la inmortalidad, Gilgamesh la pierde al ser robada por la serpiente primordial, de esta manera se pone fin a su travesía, el héroe regresa a su realidad con las manos vacías.

En su retorno a Uruk, Gilgamesh es minimizado a su condición humana, alejado de toda gloria y desvanecido por el tiempo, una muestra más del inmenso poder de los dioses y de su capacidad para moldear a su gusto el mundo de la humanidad.

De esta épica historia se subrayan algunas características en el poema, una de ellas es la persistencia de Gilgamesh en la búsqueda constante de la inmortalidad, la eterna juventud, el eterno recuerdo de las hazañas, de la mano de un profundo temor por la muerte, temor que produce grandes angustias y sufrimientos, temor revivido a diario por el recuerdo de la triste partida de su amigo Enkidú. La presencia en el campo mitológico es una constante, el toro y en si lo vacuno es una clara alegoría de esta civilización por la agricultura y la ganadería pilar fundamental de su civilización, el pensamiento mesopotámico inmerso en un profundo pesimismo ante la vida y un angustia permanente ante la muerte es la imagen de una incapacidad absoluta por trascender al tiempo y a los elementos, es la lección que solo se muere en realidad cuando se es
olvidado.

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