Bellisima, eres una oda a la vida, a la esperanza y al suspiro, bellas son las fugaces imágenes de tu rostro en los deseos eternos de un mejor mundo, tibia tu sonrisa que evapora los sin sentidos que ahogan nuestro cotidiano.
Ahora mientras la lluvia recae sobre las melancólicas almas vagabundas, mientras intentan ser lavadas por el olvido, el silencio y el oculto, Ahora que preguntas por mi existencia, por mi ser, ahora que te asalta la duda, la curiosidad.
Es el momento del saber, que existen seres ocultos bajo la luz del sol, Seres hechos con almas de metal, que esperan tu llegada, soy tal vez ... uno de esos seres anónimos, que se refleja en la tranquilidad de tu mirada, en la cálida sensación que produce tu sonrisa.
Somos seres anónimos, invisibles, mezclados en el común de los seres, Observamos distantes, sumergidos en la eterna espera, dispuestos siempre a la eterna lucha, a la incansable batalla, dispuestos siempre a ser sacrificados por la verdad, por el suspiro, por la vida misma.
Seres clandestinos, inspirados, proféticos, sensibles a la tranquilidad que produce tu mirada, silenciosos suspiros emanan de nuestro interior al encontrar por casualidad la serenidad que irradian otras almas, silenciosos esperando el momento de tu llegada.
Existen seres deseosos de encontrar la paz, deseosos de un mañana, seres que ven más allá de la penumbra, seres que imaginan mundos apacibles y deseados.
Tu reflejas esas historias donde se vence lo imposible, el brillo de tu ser ilumina esos rincones donde la luz se curva para encontrar nuevos mundos.
Deseo que la magia de tu ser jamas se agote, que el brillo de tu alma permanezca indeleble, que la felicidad llene todo lo que tocas, que sigas inspirando imágenes y canciones, que el universo y sus temores no te crucen al caminar y si lo hacen que se contagien de la luz de tu ser.