Hay días en los que mi ser se siente triste, tal vez porque aun no encuentra lo que busca, o lo que le de razón a su existencia se encuentra inmerso en la neblina de las circunstancias, indiscutiblemente el ser requiere de un motivo, el ser requiere de la luz que le permita entenderse y aceptarse, el ser es más que un alma encerrada en una jaula de huesos y de carne, de piel y de suspiros.
Camino por las calles de esta ciudad algo fría, algo amarga, camino por los senderos donde la nostalgia roza mi cara en forma de lluvia, me toma de la mano, sin pena, sin culpa, sin importarle si me cubro, si no le dejo recorrer mi mejillas; aquellas aradas por gotas menos dulces, menos públicas, menos entendidas, la lluvia me recorre, me recuerda, no me canso, no se cansa, y siempre al encuentro, un encantado en verte de nuevo.
Hay días que camino sin detenerme, termino sintiéndome casi igual a como comencé, incompleto, inestable, inseguro, solamente lo que soy, el camino que recorro no es el de la perfección, solo el de intentar entenderme, la verdad no lo consigo, obviamente tampoco nadie lo consigue, nadie ... y menos tu.
Han pasado los días y al parecer sigo haciendo lo mismo, pareciera que repitiera una y mil veces mis pasos, mis errores, mis fracasos y tristezas, pareciera entonces que la vida no me ha enseñado nada nuevo, o que simplemente me he negado a aprender, tal vez la respuesta este en la simplicidad de sobreponer mi vida en un círculo.
Quisiera creer que soy capas de cerrar los círculos cuando los tengo abiertos frente a mi humanidad, quisiera creer que la vida puede darme la oportunidad de cerrarlos para siempre, y jamas tenerlos de nuevo frente a mi, aunque la reflexión me lleva a ver como las sensaciones y en si, mis pensamientos se repiten, nuevamente me encuentro atrapado en mis letras, como si nunca las hubiera abandonado, tan solo he cambiado de nombres y lugares, tal vez de circunstancias, tal vez de escenas, pero al final el mismo círculo.
Nuevamente me he equivocado, los actos heroicos no fueron suficientes, el aceptarte tampoco lo fue, el intentar crear un mundo para los dos fue etéreo, las palabras no fueron las esperadas, los deseos, las intensiones, las acciones, nada fue suficiente para continuar con nuestras vidas alejados de las intensiones de los demás.
Recorro mis huellas, recojo sus frutos, cubro mis pedazos, y guardo lo poco que no se ha contaminado del odio, del rencor, del sufrimiento y del dolor, lo hago porque se que en algún momento lo volveré a intentar, me levantare y nuevamente lo haré, las veces que sea necesario, las veces que requiera para aprender, el como cerrar los círculos, el permitir que me abracen, el sentirme deseado, el imaginar un futuro, el abrir y recorrer nuevos caminos y esconderme en nuevos rincones.
Nuevamente me he tomado unos minutos para escribir, nuevamente a pesar de sentir que no los mereces, nuevamente recorre mi mente los más descomunales deseos y nuevamente, intento cerrar este círculo que ciertamente no se si es nuevo.
Tal vez ya es tiempo de cerrar los espacios a los amores imposibles, a los que rompen el corazón, a los amores insensibles, a los que no entienden de dolor, a los egocéntricos, a los temerosos y ocultos.
Es el momento del sacrifico, del no esperarte al amanecer, de la aceptación, ahora es tiempo de cerrar este círculo, al menos de intentarlo, ... no sabes cuanto me cuesta, ahora que el recuerdo me invade, el aroma, la piel, el susurro y el suspiro.
Es el momento de detener la espera, mi adorada y eterna espera, llena de imaginarios, algunos dulces, algunos proféticos, es el momento, mis manos tiemblan, mi voz se apaga, mis mejillas no serán aradas nuevamente por tu recuerdo, la lluvia no me recordara más tus palabras y olvidare cuantas marcas hay en tu cuerpo.
Es importante cerrar este círculo, tal vez sea la primera vez que soy consciente de lo que debo hacer, en cada intento he perdido tanto, en cada intento me hago más frío, en cada intento más simple, cada vez pierdo más de lo que soy, es importante detener la perdida de mi ser, es importante recobrar algo de lo que alguna vez fui.
Y aquí estoy de nuevo, bajo la lluvia, eterna y tierna lluvia, la que jamas me ha abandonado, la que siempre esta presente para ayudarme a disimular las lágrimas, hacerlas más dulces, más románticas, aquí estoy recordando lo vivido, imaginando de nuevo lo soñado, intentando cerrar la brecha entre la realidad y el imaginario, intentando recoger de lo bueno y lo malo solo lo que fue real.
Ya es hora de partir, es difícil dar el primer paso, es más difícil ser consecuente con la realidad y los sentimientos, aquellos que no necesariamente se han dado desde la veracidad de nuestras vidas, tal vez han venido desde los imaginarios y los supuestos o desde los deseos de terceros, igual, ya no importa lo que sienta, no importa si quiero saber lo que sientes.
Hay momentos en los que la subjetividad llena mis espacios, y los que tu has dejado, hay momentos en los que la tristeza desliza su mano por mi frente, aquella que ya no sabrás si existe, la que dejaste a la deriva, sin razón aparente, los porqués ahora suenan irrelevantes, no son necesarios, simplemente es el momento de cerrar las puertas a la espera, de intentar curar las heridas y continuar de forma irremediable con nuestras vidas.
Hay entregas que quisiéramos fueran las ultimas, creemos que ya lo intentamos lo suficiente, tal vez es cierto ya lo intentamos y nuevamente no funciono, tal vez todas estas circunstancias y eventos podrían compararse o entenderse con algún tipo de evolución, hacerlo una y otra vez, sin cansarse, seguirlo intentando, una y otra vez, prueba y error, al final, sobrevives o te extingues, yo he decido continuar, estoy aprendiendo ha aprender y ha desaprenderte.
Creo hacer lo correcto, lo difícil no es hacerlo, lo verdaderamente difícil es saber que es lo correcto, ya me he equivocado lo incontable, y lamentado igual número de veces, también he dado el tiempo que creo es necesario para entender, aunque debo reconocer que el tiempo, es el menos indicado en estas circunstancias para ser tomado como algún tipo de indicador, pero he colocado minuciosamente los eventos para ser revividos en la cadena de nuestras vidas, el resultado no ha sido alentador, he visto como las alegrías y esperanzas fueron opacadas por deseos subreales, por intereses foráneos, por la debilidad en las decisiones, por dejarse arrastrar a escenarios orquestados en la niebla de otros deseos,
Se debe hacer lo correcto, cuando se recae en un círculo que creíamos cerrado, cuando son más las preguntas que asaltan la razón, que la claridad con la que se veían nuestros destinos, ahora que emergen las preguntas a las cuales no comprendo las posibles respuestas, cuando permitimos que ingresen de forma arbitraria a nuestro espacio, cuando la tranquilidad es depositada en aquellos lugares inciertos, cuando tus motivos son el miedo y las muestras de cariño se han perdido, ahora es el momento, ya no hay más espacios ni lugares, rincones ni hilos del tiempo.
La espera ha sido suficiente, aunque el tiempo siempre sera un incomprendido, nunca son suficientes los espacios, no lo son, no han sido y ya no lo serán, mi adorada y eterna, desde el principio creía que eras la mujer de mi vida y ahora se que que no eres la mujer para mi vida, ahora se que que las palabras y las sensaciones son efímeras, que la nostalgia siempre es más grande que lo vivido, que la tristeza reina sobre nuestros recuerdos, por que lo buenos ya vivieron su tiempo,
El tiempo ha pasado, no he interferido, no he intentado hacer visible mi presencia y la vida de la espera ha terminado. los ciclos se cierran, la luz se extingue, la bruma recoge de nuevo las pesadillas para ser olvidadas en los melancólicos suspiros del atardecer, mis suspiros se esfuman y confunden en las ráfagas de viento sobre mi rostro, mi piel ha comenzado a olvidar la tuya, y mis labios ya no recuerdan tu ser.
Mi adorada y eterna, ahora doy el punto final, sabiendo que soy el ser que te ama, que te sueña, que te extraña, el que explora tus sueños, el que en cada suspiro pronuncia tú nombre, el que ya no te espera y la espera... tal vez solo fue una mentira a la que quise aferrarme, para rescatar lo valioso por lo cual luchamos, por lo que seguimos luchando, la mentira solo es una forma de ver la verdad, es la contradicción del ser que pretende crear su propio mundo, la importancia de esperar a veces solo es el deseo enfermo y perturbado, de saber que se tenia la razón y el motivo de no hacerlo, el motivo para no intentarlo.
Que importante es intentar cerrar los círculos en nuestras vidas, más aún sabiendo que esta no se detiene, no nos espera, la vida continua muy al pesar nuestro, muy a la tristeza de otros, al cerrar esta historia, espero no cometer de nuevo los mismos errores, recuperar los trozos perdidos de mi ser, reconstruir todo lo bueno que te entregue, y volverlo a intentar, una y otra vez volverlo a intentar, las veces que sean necesarias para no sentir que solo existo y que me encuentro muerto en este mundo.
Se cierra el telón de una obra inconclusa, la lluvia arranca los suspiros y la niebla adormece los sueños, existen viajes sin retorno a los deseos, a las esperanzas, la soledad recorre nuevamente el escenario susurrando cantos melancólicos, intentando no sucumbir a la tentación, la tristeza no es un nuevo espacio, no me es desconocida al igual que la soledad es una leal compañera, el corazón se resiente, el alma se fractura, el ser vibra y reclama de nuevo su lugar en el universo.
La fragilidad del espíritu se pone de nuevo a prueba, nuevamente recobrar el comienzo, los demonios pretenden retenerme en contra de los designios, el comienzo solo es la intensión enmarcada el la profundidad de la noche que destruye el silencio, que contempla el renacer, ahora en este lugar donde la oscuridad toma forma, donde los sonidos se hacen luz, donde recobro un nuevo aliento, aprecio más los rincones desde donde la luz se curva para mostrarme aquellos detalles que siempre pase por alto, donde la nostalgia es un intenso canto, una alegoría a la razón del estar aquí, del no detener la marcha.
Mis manos ahora intentan acariciar el aire, la estela de los recuerdos, intentan de forma melancólica acariciar de nuevo los cabellos, los hilos de la vida , los hilos del tiempo, a veces tiemblan, a veces dudan, ahora intentan negarse a escribir estas letras, mis manos que intentaron acariciar tu alma, las que recorrieron tu cuerpo, las que se niegan a dejarte ir, ha pesar de saber que ya te has ido, lentamente empiezan a aceptar tu ausencia, lentamente olvidan sus huellas.
La sangre escapa, recorre mi cuerpo, lava tu imagen y tu nombre se pierde con ella, ya ha sido escrito en el libro de la vida, las sombras pronto rodearan tu recuerdo para perderse en el túnel de las almas caídas, las cenizas de los cálidos momentos serán esparcidas por el tiempo, el alma recobrará en algún momento su brillo, renacerá al estallido, al grito y al silencio.
Ahora el recuerdo de tu aroma, llega de repente, mis sentidos te evocan, te reclaman, te extrañan, pero al mismo tiempo, encuentran el camino a la aceptación, al reencuentro con el ser, el que no nunca permitió ser arrebatado, el que siempre estuvo presente muy al pesar de tus designios, muy al pesar del pensamiento contrario, ya es tarde para saber cuanto de ti conocí y cuanto de ti aprendiste de mi, pero no lo es para saber que tan fuerte es esta alma de metal, forjada en la tristeza, la depresión y las continuas desilusiones, pero así mismo templada en el eterno renacer, en la perpetua fuerza transformadora del universo.
La noche invade, fragmentos de tu presencia me rodean, lavo con fuego los granos de arena, los lamentos en el fondo del silencio, ahora ahogo mis penas, elevo mis deseos al espacio, al tiempo, la espera y el sueño, encierro en una plegaria lo dicho y lo que jamás se dirá, el círculo se cierra y sella con fuego desde lo profundo del tiempo, desde la grandeza de lo oculto, se alimenta del aire y se extingue en la humedad del cielo, ahora la tierra lo cobija, lo abraza y no le dejara escapar nunca más.