Esta es una historia que inicia el día menos pensado.
Por Jimmy Morales. 2009
Hace algún tiempo conocí una bella mujer, de carácter fuerte, con pensamientos poco comunes de gran intelecto y fuerza, una mujer de ojos penetrantes que al primer contacto de su amazona mirada desgarraba las armaduras y desnudaba la verdad oculta del alma.
Esta es la historia viva de aquella mujer y un hombre que en sueños sus deseos eran plegarias y en su mirada esperaba ser hallado, deseando un encuentro casual donde el universo conspirara y en un pequeño aletear de una mariposa desatara la magia de lo irreal.
Pasaron los años y sus vidas en un pequeño instante se encontraron, un pequeño instante en el tiempo del universo, basto para crear la anomalía necesaria en el espacio tiempo de sus vidas, aún así su existencia tomo rumbos diferentes y lejanos, atravesaron cientos de valles y lagos, vivieron primaveras, cientos de lunas, tormentas, amaneceres y crepúsculos.
Han tenido que ocurrir cientos de misterios y de hacer miles de preguntas sin respuesta, han tenido que atravesar montañas, aguas corrientes y desiertos, sembrar en tierra estéril, e ilusionarse con oasis en medio de la nada, sus almas han sido heridas con la mentira y sus mejillas se han arado con ríos de melancolía.
Han ilusionado almas y de las mismas se han decepcionado, han maravillado al mundo con su ser, pero este mundo por el que han tenido que recorrer con sus pies cansados, se hace en ocasiones tan vacío y encontrar el camino a la felicidad siempre ha sido una tarea inconclusa , un sendero esquivo.
Cientos de conjuros se han lanzado y otras tantas invocaciones, se ha esperando respuestas y en la oscuridad las plegarias se han hecho luz, que de forma angustiosa han intentado escapar de los largos brazos del cotidiano y la melancólica soledad y, en ocasiones la resignada felicidad que brotaba en pequeñas gotas de rocío se hacia visible, solo con la intensión de hacerles saber que no era un mito, que en algún lugar se encontraba, que solo era cuestión de saber esperar, saber buscar, escuchar y aprender.
Incansables pruebas han soportado, algunas de ellas se repetían como círculos viciosos que no querían alejarse de su manto melancólico y deseosos de tranquilidad se recaía de forma perversa en la agonía de un futuro incierto.
En estos días en los que sol no brilla espero pronto tu llegada, mis sentidos esperan percibir tu presencia, mirarte a los ojos y saber que eres tu.
Han esperado que el tiempo los acerque y en un inesperado rumbo de sus caminos, se han reencontrado y como si se conocieran de toda la vida, o de todas las vidas sus miradas se han hecho eco en el profundo abismo de sus seres sedientos el uno del otro, y es en este instante donde comienza esta historia.